Cabalgando por la ternura del amor propio

Asciendo hacia las cumbres de mi reposo.

Sigo el camino que he elegido con paso decidido sin mirar atrás.

Escojo salidas creativas para no abarcar desasosiegos y, así, por el contrario, me lleno de dicha y de energía.

Siempre está el misterio de lo bondadoso, de lo preciado, de lo amoroso, esperando.

No hay nada que no sea lo que parece aunque su significado esté en clave hasta que corre el tiempo.

La confianza me embarga.

Me miro al espejo del corazón y me veo clara, reconozco que esa soy yo.

Las puertas de mí se han abierto para siempre; soy transparencias sin densidad, sin peso, sin desconsuelo.

Regalo una flor si veo tristeza, canto una canción de amor en los oídos que se deshojan por el otoño, beso una morada que está repleta de alegrías, me desmorono de risa por la luz del amanecer.

Llené un cofre de hojas secas y cuando lo abrí eran mariposas de todos los colores.

Decía estar molesta y enfadada y lo que estaba era encerrada. Cuando quité los candados de mi prisión me di cuenta de que era una lindeza, que podía ayudar a mis herman@s, compartir con ell@s mi esplendor.

Sigo una línea que traza todas las palabras hermosas, los sentimientos poblados de bienestar, de buen olor; camino sobre un puente adornado de guirnaldas de bellas emociones; vuelo por entre las aguas de un dulce sueño que ya es realidad; cabalgo por la ternura del amor propio y del dar amor.

Pétalo centésimo octogésimo segundo

Flor de Otoño

Amándome

Flor de otoño 2

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: